3. Una vez que definas esos objetivos, establece la prioridad de cada uno de ellos y acomódalos en tu semana o mes fijando el día, plazo y horario.
4. Ten en cuenta tus rutinas y otros pendientes que no son postergables y en los espacios que te queden, ubica las demás tareas que definiste.
5. Y recuerda: Con Dios todo es posible y desea que éste año Él sea el centro de tus planes.